martes, 27 de febrero de 2018

Dejé de aceptar el sometimiento como una forma de evasión del conflicto. Dejé de pensar en el autoritarismo como una vía de escape de mis propias decisiones. Dejé de concebir el miedo a la vida como un refugio a la inevitable aceptación de la muerte. Soy yo quien decide cómo vivir, qué pensar, dónde y de qué manera quiero esperar el desenlace de mi tiempo.

viernes, 26 de enero de 2018

Si mi existencia se redujera a lo que los demás piensan de mí, sin duda mi vida se vería empobrecida. Si los otros no se piensan, no se conciben, no se complejizan, ¿cómo tendrían la capacidad de pensarme como realmente soy? Yo soy como me pienso, como me siento, y sólo eso. A veces fuerte, a veces débil. Cobarde, arriesgado, sano, enfermo, optimista, funesto, irascible, tolerante, ignorante, conocedor, desesperado, tranquilo... así soy yo. Mi presencia en este mundo se resume en las siguientes palabras: Soy dueño de mí; me rehago todos los días. Unos días muero, me destruyo; otros renazco, me reparo. Yo no necesito robar ni pedir frases para definirme; no maquillo imágenes para gustarle a la muerte.