Para todos los que critican lo que hago, produzco o creo, dejo esta frase hija de mi más arraigada misantropía: El trabajo que se ha hecho es
perfectible; el que nunca se realiza merece el elogio de los necios.
viernes, 1 de diciembre de 2017
miércoles, 24 de mayo de 2017
martes, 23 de mayo de 2017
Hoy pensaba en la felicidad. Pensaba en las veces en que he sonreído y el porqué de ello. Pensaba y repensaba en los momentos de ayer, en los instantes que sobreviven el paso del tiempo. He sonreído, sí, y han sido muchas veces. He sonreído por amar y ser amado, por aprender y también enseñar. He sonreído mirando tu rostro, pero también queriéndote olvidar. Porque aunque tú no lo sepas, siempre estarás en cada libro que lea, en cada palabra que escriba pensando en ti. Sí, porque tú eres a quien busco entre los escombros de mi pasado, ésos en que perdura la huella de la búsqueda de mí mismo. Y si a veces el presente me atosiga y me salgo del camino, tu imborrable presencia me redirecciona hacia la infinita ruta que lleva a ti. Y sé que sonriendo podré hallarme de nuevo en tu persona, pues con suave y delicada voz me llamas para recordarme porqué estoy aquí, en esta ciudad eterna en la que antaño los rumores humanos fueron acallados por los sonidos del viento y del agua. Quiero sonreír de nuevo, como antes, reencontrarme otra vez en ti. Es por eso que te sigo buscando, ahí, entre las cenizas de los mil libros que consumió el fuego de mis ojos. Historia, oh venerada historia de mis dichas internas, redime mi alma y haz que mi intelecto se encamine de nuevo a ti.
Hubo un día en que trataste de encontrarte a ti misma. Recurriste a la literatura, a la música, al vino, a la poesía. Ibas por buen camino. Lo hubieras logrado de haber seguido así. Pero de repente aparecí en tu vida y pensaste que en mí estaban las respuestas que buscabas. Te equivocaste. Yo no ser dar respuestas, te lo digo. Sólo sé, al igual que tú, torturarme con las preguntas que nadie sabrá responder.
miércoles, 17 de mayo de 2017
miércoles, 22 de marzo de 2017
La ignorancia es cómoda pues no requiere de ningún esfuerzo. El camino hacia uno mismo es a veces tortuoso y largo. ¿Cuántas veces tiene uno que perderse para volverse a encontrar? En el lento avance hacia nuestro propio entendimiento muchas veces se derraman muchas lagrimas, se pierden demasiadas horas. Sin embargo, el camino va siempre hacia adelante, aunque a veces tengamos que caminar en círculos.
miércoles, 8 de marzo de 2017
Estoy tratando de crearme un criterio propio para entender mi vida y mi entorno. Lucho cada día contra la influencia tóxica del medio, de la cultura, de las ideas que no me pertenecen. Es difícil, son cientos de años los que se ocultan tras la manera en que veo y percibo mi realidad. Aún no lo logro, todavía no me libero de lo que me contamina. ¿Serán la historia y la antropología la clave para resolver este acertijo? No lo sé. Sigo intentando. Peor sería no atreverme a dejar de ser lo que me enseñaron. Peor sería rechazar la oportunidad de llegar a ser alguien distinto por mí mismo.
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